La medicina occidental ha sufrido importantes cambios en los últimos años y por fin ha abierto sus puertas lentamente a determinadas prácticas orientales que han demostrado ser muy eficaces para el cuidado de la salud.

La medicina oriental se trata de una medicina fuertemente conectada con la naturaleza y sus flujos y que confía en el poder curativo de los frutos que nacen de la propia tierra. De ahí que los orientales lleven siglos utilizando los alimentos como su principal medicina, con resultados alucinantes en la mayoría de los casos.

No ha sido hasta el siglo XXI que Occidente ha empezado a prestar atención a estas prácticas curativas milagrosas y actualmente por fin se están llevando a cabo estudios científicos que demuestran empíricamente ese poder mágico de determinados ingredientes. Hoy nos encontramos con que especias como el jengibre o la cúrcuma son tendencia en nutrición y salud, pero ¿sabes por qué?

¿El jengibre es el nuevo ibuprofeno?

El jengibre pertenece a la familia de las Zingiberáceas y es su raíz o rizoma lo que a lo largo de la historia se ha utilizado en medicina alternativa para diversos usos debido a las propiedades y beneficios de la raíz de jengibre:

  • Combatir la gripe.
  • Facilitar la digestión.
  • Aliviar las náuseas.
  • Aliviar cólicos menstruales.
  • Mejorar el funcionamiento cerebral.
  • Proteger de enfermedades cardíacas.
  • Es antiinflamatorio.

El secreto está en su contenido en gingerol, componente activo que ha demostrado ser muy efectivo en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer (páncreas, ovarios, mama), según demuestran estudios como el de The Journal of Nutritional Biochemistry: «Gingerol inhibits metastasis of MDA-MB-231 human breast cancer cells».

No es de extrañar, por tanto, que todas las abuelas del mundo hayan recomendado alguna vez preparar una infusión de jengibre para aliviar molestias varias.

La cúrcuma, protagonista de la medicina del futuro

La cúrcuma longa, originaria de la India, Filipinas, China, Taiwán, durante más de 2500 años ha demostrado ser muy eficaz para tratar dolencias de todo tipo gracias a su contenido en curcumina. Esta sustancia ha sido estudiada por la ciencia por su capacidad para inhibir la replicación del VIH o prevenir el cáncer. Las investigaciones sugieren, además, que la curcumina combate la inflamación a nivel molecular y que actúa contra los radicales libres. Estos son algunos de los beneficios de la cúrcuma demostrados científicamente:

  • Estimula la desintoxicación de sustancias tóxicas.
  • Actúa como tónico estomacal.
  • Reduce el nivel de colesterol.
  • Alivia la flatulencia.
  • Protege el hígado.
  • Tiene un efecto metabólico en la absorción de grasas.
  • Remedia la artritis.

Según un artículo publicado en Advanced Experimental Medical Biology, en 2007: “La curcumina ha demostrado tener actividad antioxidante, antiinflamatoria, antiviral, antibacteriana, antifúngica y contra el cáncer. Por lo tanto, tiene un potencial contra diversas enfermedades como diabetes, alergias, artritis, enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades crónicas”.

La mejor manera de tomar cúrcuma es incluirla como rutina diaria en pequeñas dosis. Hay que advertir que el organismo no absorbe la cúrcuma fácilmente y que por ello conviene acompañarla con pimienta negra, que favorece una buena asimilación.