El secreto mejor guardado de las que cuidan su piel en invierno

Labios cortados, manos resecas, cara tirante… son algunos de los efectos más típicos del invierno en nuestra piel. Durante esta época del año es común que la función de barrera que ejerce la piel se vea alterada y que aumente la sensibilidad a los agentes externos.

Si bien en verano nos esforzamos por proteger nuestra piel de los efectos de los rayos del sol, en invierno deberíamos prestar la misma o más atención a este órgano constantemente atacado por los cambios de temperatura, la humedad, el frío y el viento. Cuanto más cuidemos nuestra piel en invierno, mejor lucirá en verano y siempre.

 

COME

Antes de nada, hay que aclarar que aunque sea el más visible de nuestros órganos, el aspecto de la epidermis está directamente relacionado con la nutrición interna de nuestro organismo. De ahí que lo primero que haya que revisar cuando queremos mejorar la calidad de la piel sea nuestra alimentación.

Es importante incorporar en nuestra dieta alimentos frescos que contengan vitaminas antioxidantes del grupo A, B, C y E, que retrasan el envejecimiento celular y practicar un semiayuno por lo menos una vez al mes para permitir que los tejidos respiren y se liberen de toxinas acumuladas.

 

BEBE

No es ningún secreto que la hidratación es el factor clave de una piel sana y joven, pero lo que quizá muchas olvidamos es que hidratar no solo consiste en aplicar cremas y sérums por la noche y por la mañana. La verdadera hidratación se consigue con agua. Si al agua le sumamos el poder de activos tan eficaces como el ácido hialurónico, el resveratrol o la coenzima Q-10, el resultado es una piel fresca, rejuvenecida y preparada para el frío en tan solo 20 días de tratamiento. Hoy en día existen nutricosméticos como Beauty Water que permite beber directamente aquello que tu piel más necesita y asimilar inmediatamente sin digestión y con efecto flash esos activos de reconocida actividad cosmética. Un nutricosmético como Beauty Water maximiza y refuerza las rutinas cosméticas y, sobre todo, logra efectos en poco tiempo.

ningún secreto que la hidratación es el factor clave de una piel sana y joven, pero lo que quizá muchas olvidamos es que hidratar no solo consiste en aplicar cremas y sérums por la noche y por la mañana. La verdadera hidratación se consigue con agua. Si al agua le sumamos el poder de activos tan eficaces como el ácido hialurónico, el resveratrol o la coenzima Q-10, el resultado es una piel fresca, rejuvenecida y preparada para el frío en tan solo 20 días de tratamiento. Hoy en día existen nutricosméticos como Beauty Water que permite beber directamente aquello que tu piel más necesita y asimilar inmediatamente sin digestión y con efecto flash esos activos de reconocida actividad cosmética. Un nutricosmético como Beauty Water maximiza y refuerza las rutinas cosméticas y, sobre todo, logra efectos en poco tiempo

LIMPIA

La higiene diaria de la piel es condición indispensable para acelerar y optimizar cualquier tratamiento o cuidado exhaustivo de la misma. Es importante adquirir el hábito de limpiar la cara antes de dormir y al despertar, siempre procurando utilizar cosméticos adecuados al tipo de piel y agua no muy caliente , ya que las altas temperaturas del agua deshidratan la piel y provocan sequedad y falta de brillo.

 

DUERME

La falta de sueño no solo provoca estrés y malestar general, sino que además repercute directamente en el estado de la piel, ya que estimula la generación de radicales libres y disminuye las defensas naturales. Esto significa que, al dormir poco, la piel está menos preparada para enfrentarse a agentes externos y cambios de temperatura tan típicos de las estaciones frías.

En definitiva, cuidar la piel en invierno no es solo una cuestión de estética, sino también de salud. Conseguir una piel sana, joven e hidratada frente a las bajas temperaturas nos protegerá de posibles daños cutáneos ahora y en el futuro. Porque ya sabemos que la piel tiene memoria.

Quiero cuidar mi piel

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